La obesidad: Un riesgo para la salud.

alimentos contra la obesidad

El exceso de peso no es simplemente un tema estético, pus el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, entre las que se incluyen la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Según la OMS, la obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

Ésta acostumbra a serla consecuencia de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas. Para lograr perder peso, se deben ingerir menos calorías de las que se gastan, mediante una alimentación saludable y baja en grasas (comer al menos cinco piezas o 400g de frutas y verduras al día) o bien, se deben gastar más calorías de las que se ingieren, a través de la realización de deporte o incremento de la actividad física.

La ingesta de grasas puede reducirse del modo siguiente:

  • Cocinando al vapor o al horno, en lugar de friendo los alimentos.
  • Evitando el consumo de alimentos procesados que contengan grasas de tipo trans (bollería industrial, alimentos empaquetados, etc).
  • Modificando la forma de cocinar: separando la parte grasa de la carne, utilizando aceites vegetales (de origen no animal).

Entre los productos y complementos para el control y pérdida de peso podemos encontrar:

  • Quemagrasas.
  • Inhibidores de la absorción y la acumulación de grasas.
  • Inhibidores del apetito y fibras saciantes.
  • Alimentos dietéticos (edulcorantes, tés, barritas, batidos, etc).

Una forma simple de medir la obesidad es el índice de masa corporal (IMC), esto es el peso de una persona en kilogramos dividido por el cuadrado de la altura en metros. Una persona con un IMC igual o superior a 30 es consideraba obesa, y con un IMC superior a 25 se considera con sobrepeso.

Para una salud óptima se recomienda seguir una dieta con las siguientes pautas:

  • Lograr un equilibrio calórico y un peso saludables.
  • Reducir la ingesta calórica procedente de las grasas, cambiar las grasas saturadas por las insaturadas y eliminar los ácidos grasos trans.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
  • Reducir el consumo de sal (sodio), cualquiera que sea su fuente, y garantizar que la sal consumida esté yodada.

ASTENIA PRIMAVERAL Y CÓMO COMBATIRLA

astenia primaveral

¡Llega la primavera y con ella la temida astenia primaveral!

Esta se da en el cambio de estación, cuando pasamos del invierno a la primavera. Es una situación de desórdenes en el mecanismo fisiológico normal como causa de la adaptación del cuerpo a las condiciones propias de la nueva estación: incremento de las horas de luz, temperaturas más cálidas y agradables.

La astenia puede provocar sensación de fatiga física y mental, lo que hace que nos sintamos más cansados y apáticos de lo normal, pudiendo sentir también irritabilidad, tristeza, desánimo, dolor de cabeza y malestar general.

Por suerte, estos síntomas son leves y temporales, y podemos ayudar a nuestros pacientes a combatirlos mediante la transmisión de hábitos saludables para ayudar a nuestro organismo a fortalecer cuerpo y mente.

Consejos para el paciente:

  • Dormir las horas necesarias: Es importante respetar las horas de sueño para recuperarnos del cansancio experimentado a lo largo del día.
  • Practicar ejercicio: Éste ayuda a liberar tensiones, a mantenernos vitales y a promover la producción de endorfinas que mejoran el estado de ánimo. Además gracias al desgaste de energía, el deporte nos ayuda a facilitar el descanso nocturno.
  • Llevar una dieta sana, equilibrada y que incluya productos energéticos: dátiles, frutos secos, plátanos, legumbres, pastas, chocolate.

 

Recordamos que conviene realizar 5 comidas al día para conservar la energía, un tentempié a media mañana, una comida fuerte, una merienda suave y una cena ligera.

  • Tomar algún complemento alimenticio o suplemento vitamínico: esto es recomendable para las personas que incluso con los consejos previos mencionados, sigan necesitando un extra de energía.
  • Oligoelementos: Cobre, fósforo, hierro y manganeso.
  • Vitaminas: Las del grupo B mejoran la utilización de energía cerebral.
  • Jalea real: Actúa como estimulante, tonificante y euforizante.
  • Levadura de cerveza: Contiene vitaminas del grupo B.
  • Polen: Tiene propiedades equilibrantes, vigorizantes y energéticas.
  • Otros complementos fitoterápicos: Como guaraná, ginseng y jengibre.

 

Desde su propia farmacia le pueden recomendar el suplemento que mejor se adecúe a cada persona.

La alimentación, base de la salud

La sociedad está cada día más concienciada de que la alimentación es la base de nuestra salud, de nuestra vida diaria.

Lo primero que hacemos al levantarnos es desayunar, cargar nuestro cuerpo de energía. Tanto en el trabajo como en colegios, institutos y universidades los horarios están adaptados para poder hacer descansos para tomar algo a media mañana, para comer a mediodía, incluso, para merendar. Además, cuando llega una festividad importante o cualquier celebración nos reunimos para comer o cenar. Por lo tanto la alimentación está presente en múltiples momentos de nuestra vida diaria.

Entonces, si dedicamos tanto tiempo a nuestra alimentación ¿por qué no llevar una dieta adecuada, variada, sana y acorde a nuestras necesidades? Una dieta equilibrada debe contener todos los macronutrientes que necesita nuestro organismo: glúcidos, lípidos, proteínas y fibra, así como las vitaminas y minerales necesarios. Todo ello sin olvidarnos de un buen aporte de agua y actividad física diaria.

La Sociedad Española de Nutrición Comunitaria en su última edición incluye esta nueva pirámide de alimentación saludable:

Pirámide de alimentación

Según estas nuevas recomendaciones, en la base de la pirámide, está un estilo de vida saludable: la estabilidad emocional, la práctica de actividad física, una correcta hidratación y unos procedimientos culinarios saludables.

En el segundo escalón, se encuentran los carbohidratos y los granos enteros de cereales. En el tercer peldaño, están las frutas, hortalizas y aceite de oliva. En el cuarto escalón se encuentran las carnes blancas, pescados, legumbres, los lácteos (semidesnatados) y los frutos secos.

Todos estos alimentos, hasta el cuarto escalón, deben ser consumidos diariamente, a diferencia de los que componen la cúspide de la pirámide, que deben ser ingeridos de forma ocasional.

En el quinto peldaño, se sitúan las carnes rojas, procesados y embutidos. Y en el vértice están las grasas y los dulces, de consumo opcional y moderado.

En esta última edición se ha añadido una bandera en la parte superior de la pirámide: suplementos nutricionales, para aquellas personas que los necesiten, siempre que sean recomendados por un profesional médico.

alimentación que mejora la salud

 

Semillas de chía

semillas de chía

La chía (Salvia hispánica, Lamiaceae) es originaria de México y Guatemala ya que necesita de condiciones climáticas subtropicales para su correcto crecimiento. Las semillas de chía, parte comestible, contienen diversos fitoquímicos y constituyentes beneficiosos como proteína, ácidos grasos omega-3, fibra, vitaminas y minerales. En su riqueza proteica se pueden distinguir todos los aminoácidos esenciales. Además, es rica en antioxidantes.

La semilla de chía y su aceite proporciona gran riqueza de ácidos grasos poliinsaturados, predominando el ácido alfa linolénico así como un contenido menor de ácido linoleico (omega 6) y oleico.

Sobre porciones comparables de chía, amaranto y quinoa, se aprecia que el contenido de proteína es superior en la chía. Se estima que la digestibilidad de la proteína es casi del 80%. Además de los aminoácidos esenciales contiene no esenciales, por lo que está considerada una proteína completa.

Es importante también destacar su riqueza en fibra pudiendo proporcionar casi el 40% (por 28 g) de la ingesta diaria de fibra recomendada, en general. Este contenido puede ser adecuado para el mantenimiento de la salud gastrointestinal y digestiva.

Se han encontrado también polifenoles en su contenido que aportan un carácter antioxidante.

Estudios recientes han identificado que el perfil nutricional y los compuestos encontrados en la semilla y aceite de chía tienen efectos cardioprotectores, reduciendo los factores de riesgo que inducen a enfermedad cardiovascular, como la hipertensión.

En una revisión sistemática del 2015 se investigó la literatura publicada sobre las cualidades de las semillas de chía especificándose que además de proteger de los daños cardiovasculares de la hipertensión, podía atenuar otros factores de riesgo como la diabetes tipo 2, dislipidemia y obesidad. Aunque son necesarios y recomendables otros ensayos clínicos que valoren todos estos resultados, todo parece indicar que su carga nutricional puede ayudarnos a la protección.

Beneficios de la Vitamina C

Naranjas ricas en vitamina C

La Vitamina C es una Vitamina necesaria para el crecimiento y desarrollos normales.

Funciones de la Vitamina C

– Actúa como un potente antioxidante para mantener el estado reducido de los iones, hierro y cobre.

– Tiene un papel importante en la síntesis del colágeno, en la cicatrización de las heridas, en la función inmune y en la síntesis de neurotransmisores.

– Potencia la absorción intestinal de hierro no ligado al grupo Hemo (hierro de alimentos de origen vegetal).

– Interviene en la formación de tejido conjuntivo y en la regulación de la resistencia capilar y ósea.

– Protege las mucosas.

– Reduce la susceptibilidad a infecciones.

– Evita la aparición de la enfermedad del escorbuto (sus síntomas son: debilidad, dolor muscular y articular, y hemorragias espontáneas en las encías y en la piel que tardan en cicratizar).

Fuentes de la Vitamina C

– Frutas: fresas, grosellas, cítricos (naranja, limón, pomelo), kiwi.

– Verduras y hortalizas: pimiento, col, nabo, rábano, brécol, patatas, perejil crudo.

– Hígado, riñón.

 

Perejil 200mg.

Pimiento 120mg.

Col de Bruselas 100mg.

Berro 87mg.

Papaya 82mg.

Kiwi 71 mg.

Fresas 60mg.

Naranja, limón 50mg.

Coliflor 50mg.

Col 49mg.

Caballa 47mg.

Pomelo 40mg.

Tomate 39mg.

Mango 37mg.

Espárrago 33mg.

Mandarina 30mg.

Espinaca 30mg.

Cabolla, habas tiernas 28mg.

Piña 27mg.

Guisante 25mg.

Mora 24mg.

Aguacate, chirimoya 20mg.

Acelgas, puerro 20mg.