Meses de verano

EN ESTOS MESES DE JULIO, AGOSTO Y SEPTIEMBRE ESTAMOS CON GENTE DE VACACIONES POR LO QUE, SI OS ATENDEMOS CON ALGO DE DEMORA, OS PEDIMOS UN POCO DE PACIENCIA.

EN AGOSTO, LOS DÍAS 11 AL 19, CERRAMOS EL LABORATORIO

Cistitis: Factores y tratamiento.

Cistitis

Es una inflamación de las vías urinarias y una de las patologías más generalizadas en la población, sobre todo la femenina. El 50% de las mujeres ha tenido un episodio de cistitis al menos una vez en la vida.

Factores que pueden favorecer la cistitis.

Factores anatómicos causados por una patología y que provoquen un obstáculo físico en el flujo normal de la orina al exterior. Por ejemplo: cálculos urinarios, hipertrofia prostática o cualquier estenosis del tracto urinario.

Un intestino que no vacía regularmente, se asocia muy frecuentemente con la vaginitis y la cistitis recidivante. Otros factores predisponentes son: la edad (cuanto mas avanzada, mayor es la incidencia de cistitis),  eventualmente enfermedades asociadas, como la diabetes, trastornos neurológicos que afectan a la regulación de la micción, enfermedades ginecológicas, la inserción de catéteres urinarios y terapias que reducen las defensas inmunológicas.

La cistitis se origina en la mayoría de los casos por la migración de las bacterias patógenas de la zona anal hacia el tracto urinario. Cuando en el intestino disminuye la flora bacteriana beneficiosa, el “terreno” se mantiene libre para el ataque y la sucesiva colonización de patógenos. La alimentación juega un papel clave en la prevención de las infecciones urinarias.

Estilo de vida y alimentos adecuados.

Alimentos que hay que evitar: Azúcares simples (azúcar blanco, miel…), leche y productos lácteos, carne (roja y blanca), las bebidas energéticas, alimentos precocinados y en conserva, café, té y alcohol.

Alimentos que hay que consumir con poca frecuencia: Cereales refinados (pan blanco, pasta,arroz blanco…), patatas, maíz, frutas muy dulces y azúcar de caña integral.

Alimentos recomendables: Los ricos en fibra (verduras, legumbres preferiblemente de temporada), cereales y pasta integral, pescados y semillas oleaginosas.

Se recomienda tomar al menos dos litros diarios de agua, entre comidas y a temperatura ambiente.

Tratamiento.

El enfoque tradicional médico de la cistitis requiere tratamiento con antibióticos: penicilinas y derivados, cefalosporinas, quinolonas, sulfamidas, nitrofurantoína

Estos fármacos van a afectar también a las bacterias beneficiosas, por lo tanto el uso de antibióticos puede crear el terreno ideal para las recaídas y la aparición de resistencia.

Además de una alimentación sana y correcta la higiene íntima es fundamental en la prevención de episodios de cistitis, utilizando un jabón higienizante que no altere el pH y la flora bacteriana fisiológica; no se debe utilizar ropa interior muy ajustada y/o de tejido sintético que impida la transpiración.

Además de estas reglas esenciales, unidas a un estilo de vida saludable, son recomendables algunos extractos de plantas, conocidos desde tiempos inmemoriales: extracto de semillas de pomelo (bactericida y bacteriostático de amplio espectro), gayuba por su actividad como desinfectante urinario, pilosella que posee actividad diurética y antiinflamatoria, brecina que tiene acción específica sobre las molestias de las vías urinarias y con cierta actividad anestésica, gatuña conocida desde las épocas griegas y romanas como diurético depurativo y antiinflamatorio.

En resumen, para garantizar el éxito del tratamiento en la cistitis es indispensable el enfoque alimenticio correcto en combinación con las medidas de higiene y el tratamiento farmacológico.

La obesidad: Un riesgo para la salud.

alimentos contra la obesidad

El exceso de peso no es simplemente un tema estético, pus el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para numerosas enfermedades crónicas, entre las que se incluyen la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Según la OMS, la obesidad y el sobrepeso se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.

Ésta acostumbra a serla consecuencia de un desequilibrio entre las calorías ingeridas y las calorías gastadas. Para lograr perder peso, se deben ingerir menos calorías de las que se gastan, mediante una alimentación saludable y baja en grasas (comer al menos cinco piezas o 400g de frutas y verduras al día) o bien, se deben gastar más calorías de las que se ingieren, a través de la realización de deporte o incremento de la actividad física.

La ingesta de grasas puede reducirse del modo siguiente:

  • Cocinando al vapor o al horno, en lugar de friendo los alimentos.
  • Evitando el consumo de alimentos procesados que contengan grasas de tipo trans (bollería industrial, alimentos empaquetados, etc).
  • Modificando la forma de cocinar: separando la parte grasa de la carne, utilizando aceites vegetales (de origen no animal).

Entre los productos y complementos para el control y pérdida de peso podemos encontrar:

  • Quemagrasas.
  • Inhibidores de la absorción y la acumulación de grasas.
  • Inhibidores del apetito y fibras saciantes.
  • Alimentos dietéticos (edulcorantes, tés, barritas, batidos, etc).

Una forma simple de medir la obesidad es el índice de masa corporal (IMC), esto es el peso de una persona en kilogramos dividido por el cuadrado de la altura en metros. Una persona con un IMC igual o superior a 30 es consideraba obesa, y con un IMC superior a 25 se considera con sobrepeso.

Para una salud óptima se recomienda seguir una dieta con las siguientes pautas:

  • Lograr un equilibrio calórico y un peso saludables.
  • Reducir la ingesta calórica procedente de las grasas, cambiar las grasas saturadas por las insaturadas y eliminar los ácidos grasos trans.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos.
  • Reducir el consumo de sal (sodio), cualquiera que sea su fuente, y garantizar que la sal consumida esté yodada.