VIRUS ZIKA

El virus ZIKA se transmite a través de la picadura de mosquitos infectados. La enfermedad produce, por lo general, una sintomatología leve que puede pasar desapercibida. Los síntomas se inician entre tres y doce días después de la picadura de un mosquito infectado e incluyen principalmente febrícula, erupción cutánea, dolores articulares y musculares y dolor de cabeza o cansancio. Estos síntomas suelen durar entre dos y siete días y por lo general se resuelven sin secuelas.

No hay vacuna disponible para prevenir las infecciones por el virus Zika ni tratamiento específico con antivirales.

Recientemente la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado esta enfermedad como Emergencia de salud pública de importancia internacional al haberse observado un incremento en el número de casos de micocefalia (perímetro cefálico menor de lo normal en el nacimiento) y trastornos neurológicos que podrían estar relacionados con la infección previa por este virus.

Con carácter general se realizan las siguientes recomendaciones:

♦  Viajeros que se dirijan a zonas con presencia de virus Zika:

a)  Deberán adoptar medidas de protección individual para evitar las picaduras de mosquitos. Es imprescindible aplicarlas durante todo el día, especialmente a media mañana y por la tarde hasta el anochecer, que son los periodos de mayor actividad de dichos insectos. Estas medidas de protección deben incluir:

  • Usar repelentes de mosquitos con alguno de estos principios activos: DEET (Dietiltoluamida), picaridin o IR3535, de acuerdo con las instrucciones indicadas por el fabricante del producto. El uso de repelentes basados en DEET (Dietiltoluamida) no se recomienda en niños menores de tres meses de edad.
  • Usar ropa que cubra la mayor parte del cuerpo, especialmente durante las horas de mayor actividad de los mosquitos.
  • Uso de mosquiteros, ya sea impregnados en insecticidas (permetrinas) o no, es esencial si el alojamiento no está adecuadamente climatizado. Es aconsejable pernoctar en alojamientos con aire acondicionado al no ser este el hábitat idóneo de mosquitos.
  • Use permetrina para tratar la ropa y el equipo (botas, pantalones, calcetines y tiendas de campaña). Lea la información del producto para saber cuanto tiempo durará la protección y no use insecticidas con permetrina directamente sobre la piel.

b)  Los viajeros con trastornos inmunitarios, enfermedades crónicas graves, deben consultar con su médico o en un Centro de Vacunación Internacional previamente al inicio de su viaje.

c)  Se recomienda a las mujeres embarazadas o que están tratando de quedarse embarazadas y que planean viajar a las zonas afectadas por la transmisión del virus Zika que pospongan sus viajes, si no son esenciales. En caso de que no sea posible retrasar el viaje, deben extremar las medidas de precaución necesaria para evitar las picaduras de mosquitos. Los repelentes de insectos que contengan DEET (Dietiltoluamida) hasta concentraciones de un 50%, picaridin o IR3535, son seguros para las embarazadas.

♦  Viajeros que regresan de las áreas afectadas por el virus Zika:

a)  Los viajeros que presenten síntomas compatibles con la enfermedad por virus Zika, dentro de los quince días siguientes al regreso de una zona afectada, deben recibir atención médica y señalar al profesional sanitario su estancia previa en ese país.

  • Para la fiebre y dolores musculares y articulares, no deben tomar aspirina ni otros fármacos antiinflamatorios no esteroideos, como el ibuprofeno.
  • Deben descansar y beber mucho líquido.
  • Tienen que prevenir picaduras de otros mosquitos para evitar la propagación de la enfermedad.
  • En el caso de mujeres embarazadas, se debe confirmar el diagnóstico y realizar un seguimiento específico durante el embarazo.

b)  Aquellas mujeres embarazadas que hayan viajado a zonas con transmisión del virus Zika deben mencionar su viaje durante las visitas prenatales con el fin de ser evaluadas y monitorizadas adecuadamente.

 

 

ROSÁCEA

La rosácea es una enfermedad de la piel que se caracteriza por la presencia de flushing (crisis de enrojecimiento cutáneo) que acaba volviéndose permanente. Afecta sobre todo a la población adulta entre 30 y 60 años y sus señas de identidad son el enrojecimiento en zonas como la frente, la barbilla, las mejillas y la parte inferior de la nariz, a menudo acompañadas de una sensación de quemazón o escozor. La rosácea, a su vez, genera la aparición de pequeñas espinillas y la rotura de pequeños vasos sanguíneos del rostro (cuperosis). Se trata de un problema crónico que, además de los efectos cosméticos, tiene un importante componente emocional.

PRECAUCIONES:

Cuidado con el sol. La exposición solar suele ser el desencadenante facial mas frecuente, por lo que hay que utilizar siempre un fotoprotector solar de alta o muy alta protección.

Vigilar la temperatura ambiental. El fuego de la chimenea o tomar un baño demasiado caliente son circunstancias que pueden aumentar el flujo sanguíneo y, en consecuencia, el rubor facial. Por ello hay que intentar mantenerse lejos de las fuentes de calor, evitar las saunas y protegerse de las condiciones climáticas extremas.

Alimentación. Es importante que las personas con rosácea anoten todos los alimentos que consumen a diario, con el objeto de detectar y evitar aquellos que producen los brotes y que suelen ser los siguientes: picantes, comidas calientes pesadas, productos lácteos, chocolate, ciertos zumos de cítricos y alimentos con un alto contenido en histamina (quesos, berenjena, espinaca, vinagre y salsa de soja). Como norma general es conveniente controlar las bebidas alcoholicas y reducir la temperatura de las bebidas calientes.

Cosmética. Las pieles propensas a la rosácea suelen ser sensibles, por lo que se recomienda el uso limitado de productos que contengan alcohol o perfumes. Lo mas conveniente es hacer la limpieza facial con productos de alta tolerancia y secar el rostro con una toalla suave de algodón.

Ejercicio. Con moderación. Aunque la actividad física es uno de los mejores «oxigenantes» cutáneos, las pieles con rosácea deben tener en cuenta que el ejercicio intenso puede producir un sobrecalentamiento que, a su vez, dé lugar a un brote. Por ello, se recomienda la actividad física a primera hora de la mañana o  por la tarde, cuando los rayos del sol no son tan fuertes.

GRIPE

La gripe es una enfermedad vírica de las vías respiratorias producida por el virus Influenza. Suele aparecer de forma epidémica debido a la alta capacidad infectiva y a su variabilidad antigénica, lo que impide que la población esté inmunizada frente a las distintas variedades.

El período de incubación dura entre 18 y 72 horas. Cursa con fiebre elevada durante dos a cinco días, malestar general, anorexia, cefalea, dolores musculares y de ojos. Estos síntomas ceden a los tres o cuatro días, pudiendo persistir una tos improductiva muy molesta.

La neumonía es la complicación mas frecuente.

El tratamiento habitual antibiótico no es de utilidad para las infecciones virales. En este caso, mejorar la capacidad del sistema inmunológico, junto con las medidas higiénicas para evitar el contagio, además de una buena hidratación, son lo mas adecuado.

La población mas susceptible de desarrollar este cuadro son las personas mayores de 65 años, residentes en asilos, personal sanitario en general, adultos y niños con enfermedades crónicas.

LINFEDEMAS

El linfedema se refiere al edema producido por la obstrucción de los canales linfáticos del organismo.

Obedece, por lo general, a un fallo o a una insuficiencia en el sistema linfático y tiene como consecuencia el aumento del volumen de las extremidades, en forma completa o parcial, y la desaparición de los relieves que se aprecian debajo de la piel.

La acumulación de la linfa en algún punto del cuerpo provoca un linfedema, que puede ser primario o secundario.

Linfedema primario

Se denomina así cuando el sistema de conductos y/o ganglios linfáticos de una zona tiene dificultades o es incapaz de transportar las proteínas grandes y otras moléculas para ser absorbidas  de nuevo por el sistema venoso.

Linfedema secundario

Es consecuencia de una cirugía o una radioterapia que hayan requerido la extirpación o la radiación de los ganglios linfáticos, provocando una posterior anomalía en el proceso de drenaje.

COMO SE DESARROLLA UN LINFEDEMA

Los linfedemas primarios, por lo general, obedecen a alguna alteración anatómica o congénita de los conductos linfáticos. Puede ser desde el nacimiento o la infancia, pero con mas frecuencia aparecen a partir de los 35 años, como consecuencia de un pequeño traumatismo o esguince en una extremidad. Los linfedemas secundarios se relacionan con la existencia de tumores que afectan a las cadenas ganglionares (próstata, ovario, mama, etc.) o con la cirugía en las zonas periféricas. Su aparición puede ser inmediata, pero también se dan casos en que lo hace muchos años después del tratamiento y sin ningún motivo desencadenante.

TRATAMIENTOS

* Drenaje linfático manual (DLM): Ayuda a disminuir el volumen del miembro y favorece la creación de vías de drenaje alternativas.

* Cuidados de la piel: Procuran mantener la piel libre de infecciones que agraven el linfedema, dado que el tejido afectado tiene menos defensas.

* Cinesiterapia: Ejercicios físicos que mejoran la circulación de la linfa.

* Vendajes compresivos: Permiten mantener el efecto del drenaje linfático manual y favorecen la reabsorción del edema. En ocasiones los vendajes compresivos pueden ser sustituidos por manguitos de contención.

Drenaje linfático manual (DLM)

Se trata de la activación manual del transporte líquido intersticial a través de los canales prelinfáticos y de la linfa a través de vasos linfáticos.

Cuidados de la piel

La aparición de infecciones locales resulta sumamente amenazante para los pacientes de linfedemas. Por esta razón es tan necesario el cuidado de la piel, que obliga a vigilar diariamente si existen pequeñas lesiones cutáneas (padrastros, uñas encarnadas, cortes, foliculitis, pie de atleta, etc.) en la zona afectada y que puedan ser la puerta de entrada para infecciones.

Cinesiterapia

Parte del tratamiento contra los linfedemas implica la realización de ciertos ejercicios físicos, diseñados específicamente. A título general, cualquier ejercicio físico que favorezca el control del sobrepeso será favorable. Los mas recomendables son la natación o aquagym y el Tai Chi. Sin embargo, se deberían evitar ejercicios como el aerobic o el trampolín, que pueden ocasionar daños. Los chorros de agua fría también pueden ser beneficiosos.

Vendajes compresivos

Resultan parte fundamental para el tratamiento y control del linfedema y se realizan ya sea con vendajes compresivos o con medias elásticas. Las medias elásticas hechas a medida deben tener una compresión extrafuerte. Al igual que las vendas, se utilizan al concluir la sesión de DLM. Por lo general su colocación puede ser dificultosa, sobre todo para pacientes mayores. Deben colocarse por la mañana, antes de levantarse de la cama y retirarse al finalizar el día y sustituirlas por el vendaje compresivo.

CUIDADOS DE UN LINFEDEMA

* Mantener el brazo o la pierna elevada por encima del nivel del corazón siempre que sea posible. Evitar movimientos circulares rápidos de brazos y piernas para que no se acumule sangre en la parte exterior de las extremidades.

* Limpiar diariamente y aplicar cremas hidratantes sobre la piel del sector afectado.

* Es clave evitar lesiones o infecciones en la zona afectada.

 

 

LOS PELIGROS DEL «SUNBURN ART»

Ante la nueva moda de tatuarse la piel con el sol, conocida como Sunburn art, la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) quiere advertir a la población de los peligros que esto supone para la piel.

Este tatuaje solar, generado a partir de un daño de las células mediante una quemadura solar, se produce por una cantidad e intensidad de radiación superior a la capacidad de la piel para generar sus mecanismos de defensa. Con ello, las células cutáneas se oxidan y se daña su material nuclear, lesión que permanece.

El cáncer de piel es actualmente el cáncer mas frecuente en España y el que mas crece cada año. El melanoma, uno de los cánceres de piel mas agresivos y que puede aparecer a cualquier edad, se considera actualmente una epidemia. Su incidencia aumenta un diez por ciento anual, lo que supone que desde el 2010 el crecimiento ha sido de un cincuenta por ciento.