El exceso de ejercicio también puede traernos problemas.

El exceso de ejercicio puede tener graves consecuencias en la salud física y mental. No solo el sedentarismo puede amenazar nuestra salud sino que si hacemos demasiado ejercicio o lo realizamos de forma no adecuada, tampoco estaremos ayudando a nuestro organismo.

Aquí  enumeramos algunos de los problemas más comunes relacionados con una rutina de ejercicios excesiva:

  1. Lesiones: un exceso de ejercicio puede aumentar el riesgo de lesiones, especialmente en las articulaciones y los músculos. Además, las lesiones repetitivas pueden dañar el tejido y causar dolor crónico.
  2. Fatiga crónica: el exceso de ejercicio puede agotar el cuerpo y causar fatiga crónica, lo que puede afectar negativamente la calidad de vida y el rendimiento diario.
  3. Trastornos alimentarios: las personas que se obsesionan con el ejercicio y controlan su alimentación pueden desarrollar trastornos alimentarios como anorexia o bulimia.
  4. Problemas hormonales: el ejercicio excesivo puede desequilibrar los niveles hormonales, lo que puede causar problemas de fertilidad, menstruación irregular y osteoporosis.
  5. Estrés y ansiedad: el ejercicio excesivo puede aumentar el estrés y la ansiedad al aumentar los niveles de cortisol en el cuerpo.

Es importante recordar que el ejercicio es importante para la salud, pero también es importante encontrar un equilibrio y evitar el exceso. Es recomendable hablar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier rutina de ejercicios para asegurarse de que se está haciendo de manera segura y saludable.

10 consejos para unas navidades más saludables

Sin duda la navidad es una época para darse un capricho, pero tampoco hay que tomárselo como una excusa para no medir los excesos. Se puede disfrutar de las fiestas y pasar el periodo navideño sin que afecte demasiado la salud y la cintura simplemente poniendo en práctica nuestros «10 consejos para unas navidades más saludables».

1. No te pases el día sentado

Sabemos que en la tele se emitirán todos los especiales navideños, pero no hace falta que te pases el día en el sofá. Anima a toda la familia a salir a dar un paseo en algún momento. Cuanta más actividad, mejor, así que aprovecha que hay que hacer regalos para enfocarlos hacia las actividades al aire libre: bicicletas, patinetes, balones de fútbol o frisbees, o juegos de toda la vida.

2. Controla con el alcohol

Somos muy de beber durante las fiestas, y las unidades de alcohol ingerido pueden llegar a acumularse estrepitosamente. Copas con los amigos, cava, vino, orujo, brandy… ¡la lista es interminable! Así que intenta controlar cuánto bebes e intercala las bebidas alcohólicas con bebidas sin alcohol.

3. ¡No te atiborres en Navidad!

Investigaciones recientes sugieren que consumimos unas 3.000 calorías en la cena de Navidad, ¡más que toda la ingesta diaria recomendada para un adulto!

Este enorme festín no sólo contribuye al aumento de peso, sino también a la indigestión y el ardor de estómago, por no hablar del letargo durante el resto del día, que reduce las posibilidades de quemar gran parte de lo ingerido. En lugar de atiborrarte con la cena de Navidad, come normal y luego tómate un descanso de 20 minutos para comprobar si sigues teniendo hambre (el cerebro tarda ese tiempo en registrar que el estómago está lleno). Lo más probable es que te des cuenta de que ya has comido suficiente.

4. Mantén a raya los resfriados

Los resfriados abundan en Navidad, en parte porque muchos de nosotros viajamos por todo el país, exponiéndonos -y exponiendo a otros- a distintos virus del resfriado. Minimiza los riesgos manteniendo un sistema inmunitario sano (una dieta saludable, dormir lo suficiente y no fumar te ayudarán), para que puedas combatir mejor cualquier virus.

5. No te estreses

Es época de estar alegres, pero la alegría es lo último que sentimos muchos de nosotros con los gastos excesivos, la cocina, la limpieza, las listas interminables de cosas por hacer y las visitas de las que podríamos prescindir. Intenta mantener el sentido del humor y la proporción. ¿Es realmente el fin del mundo si la sopa está demasiado salada o si la estantería del salón tiene un poco de polvo? ¿Realmente te importa que la tía Enriqueta desapruebe el hecho de que tú y tu pareja viváis juntos y no estéis casados? Recuerda, la Navidad es sólo un día de los 365 que hay y no merece la pena estresarse por ello.

6. Come fruta

Seamos sinceros, la mayoría de nosotros no comemos más fruta en Navidad. Y es que no forma parte del menú navideño. Pero en esta época de trasnochar, comer en exceso y salir de fiesta, es más importante que nunca ingerir vitaminas y minerales para mantener una buena salud. Asegúrate de que tu lista de la compra navideña te permita llenar el frutero y tomar las raciones diarias recomendadas de fruta y verdura (y no, el vino no cuenta como una ración de uvas).

7. Haz algo por los demás

Es difícil evitar el consumismo que se ha apoderado de la Navidad en el mundo occidental, pero no todo tiene que ser dar o recibir regalos. Intenta hacer algo por los demás estas fiestas, siempre sienta bien.

8. Piensa antes de comer

La Navidad es una época de abundancia, y con frutos secos, chocolates, dulces y turrones por todas partes, sería de mal gusto sugerirte que no comieras nada durante las fiestas. Pero en lugar de meterte en la boca sin pensar lo que tengas delante, dedica un momento a pensar si realmente lo quieres o si te lo estás comiendo porque está ahí.

9. Pon en marcha tu cerebro

En lugar de desconectar frente al televisor, mantén la mente activa jugando a juegos como, no se,  ¡el Trivial Pursuit! Todo un clásico de la navidad. También es una forma estupenda de reunir a todo el mundo. Los videojuegos en familia o entre amigos también pueden ser una gran opción.

10. Sé un cocinero cuidadoso

Si entre tus tareas navideñas está preparar la cena, no te alegrará saber que diciembre es uno de los meses más propicios para las intoxicaciones alimentarias. Para minimizar los riesgos, no dejes la comida fuera todo el día. Pon pequeñas cantidades cada vez, de modo que lo que haya en la mesa acabe de cocinarse o de salir de la nevera. Lo ideal es consumir las sobras en menos de 48 horas o congelarlas.

Pero lo más importante es… ¡que pases unas fiestas felices y saludables!

Plato de carne alto en colesterol

¿Cómo puedo reducir mi colesterol? Tus dudas resueltas en 5 preguntas

El colesterol alto puede deberse a factores que podemos controlar, como los hábitos de vida, o a factores que no podemos controlar, como la edad y los antecedentes familiares. Estar al tanto de las cosas que puedes controlar con cambios sencillos puede ayudarte a reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y circulatorias.

¿Qué alimentos empeoran mi colesterol alto?

Si tienes el colesterol alto, lo más importante es comer menos grasas saturadas. Los alimentos con alto contenido en grasas saturadas son cosas como la carne grasa y procesada, las tartas y los pasteles, la mantequilla, la nata y el aceite de coco.

Algunos alimentos contienen colesterol dietético pero, sorprendentemente, no suponen una gran diferencia en el colesterol de la sangre. Se trata de alimentos como los huevos, algunos mariscos como las gambas y el cangrejo y también el hígado, el paté de hígado y el riñón. Tienen un bajo contenido en grasas saturadas, por lo que pueden consumirse como parte de una dieta saludable.

¿Qué alimentos reducen el colesterol?

La mejor manera de llevar una dieta mejor es cambiar las grasas saturadas por alimentos ricos en grasas insaturadas, como los aceites vegetales (girasol, oliva y colza), los frutos secos, las semillas, el aguacate y el pescado azul.

Unos cuantos cambios pequeños pueden suponer una gran diferencia en el nivel de colesterol. Muchas personas dicen que no notan la diferencia.

Prueba a:

  • Cambiar la mantequilla por aceites vegetales para untar, como los de girasol, oliva o colza
  • Cambiar la leche entera por la desnatada
  • Utilizar yogur natural en lugar de nata agria o nata líquida
  • Sustituir la carne picada habitual por opciones más magras y con menos grasa
  • Cambiar la carne roja o procesada por pescado, pavo o pollo sin piel, o proteínas vegetales como las lentejas, la soja o el Quorn
  • Cambiar las patatas fritas por frutos secos sin sal
  • Tomar queso reducido en grasa en lugar de queso normal
  • Pedir menos comida rápida
  • Comer alimentos ricos en fibra también puede ayudar a reducir el colesterol. La fibra ayuda a reducir la cantidad de colesterol que se absorbe en el torrente sanguíneo desde el intestino
  • Asegúrate de tomar al menos cinco raciones de fruta y verdura al día, ya que contienen fibra junto con otros nutrientes
  • Come otros alimentos ricos en fibra como las legumbres (como las lentejas, las alubias y los garbanzos), la avena y las semillas
  • Elije alimentos integrales siempre que puedas, como el pan integral o de grano en lugar del blanco

¿Puede el ejercicio ayudar a reducir el colesterol?

Sí, puede. Hacer que la sangre bombee haciendo ejercicio reducirá el colesterol. Estar activo ayuda al cuerpo a trasladar el colesterol malo al hígado, donde puede ser eliminado del organismo.

No hace falta que te apuntes a un gimnasio o salgas a correr mucho si no te gusta, simplemente busca oportunidades para moverte más cada día. Muchas personas descubren que ser activo mejora su estado de ánimo. Puedes probar:

  • A subir las escaleras en lugar del ascensor
  • A caminar a paso ligero en lugar de hacerlo lentamente
  • A hacer saltos de dos minutos varias veces al día
  • A hacer yoga o pilates si no puedes salir

¿Dejar de fumar reducirá mi colesterol?

Si eres fumador ya sabrás que debes dejarlo si tienes el colesterol alto. Fumar aumenta el «colesterol malo» y reduce el «colesterol bueno», lo que aumenta el riesgo de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

¿Debo dejar de beber si tengo el colesterol alto?

Reducir el consumo de alcohol ayudará al hígado a eliminar mejor el colesterol malo. También puede mejorar la salud de su corazón de otras maneras, ayudándole a perder peso y a reducir su presión arterial.

Nuestros principales consejos sobre el consumo de alcohol son:

  • Beber menos de 14 unidades de alcohol a la semana
  • Tener algunos días a la semana en los que no beba en absoluto
  • Evitar las borracheras bebiendo la mitad de lo habitual
  • Pedir un vaso pequeño de vino o una caña en vez de una botella o una pinta

Si realizas algunos de estos pequeños cambios, deberías ver cómo bajan tus niveles de colesterol.

En nuestra farmacia respondemos a todas sus preguntas sobre el colesterol, incluyendo qué es, cuándo debes hacerte los controles y más información útil al respecto.

Si tienes el colesterol alto, es conveniente que te sometas a una prueba de colesterol al menos una vez al año para comprobar su evolución. Si tus niveles de colesterol están en el límite o son normales, se recomienda al menos un control cada 5 años.

Circulación Sanguínea

Cómo mejorar nuestra circulación sanguínea

Una circulación adecuada es clave para mantener una salud óptima. Asegura que la sangre y el oxígeno fluyan continuamente por todo el cuerpo, permitiendo que cada órgano funcione correctamente. También ayuda a curar las heridas más rápidamente, mantiene el cerebro agudo, el corazón sano e incluso da a la tez un rubor natural.

En una época en la que el resfriado, la gripe y el COVID-19 son frecuentes, es especialmente importante asegurarse de que nuestra circulación está a la altura de las circunstancias. Sin embargo, hay ciertas condiciones que pueden dificultar el mantenimiento de una circulación adecuada.

Si crees que puedes tener mala circulación, presta atención a cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Falta de energía o concentración
  • Extremidades frías (manos y pies)
  • Adelgazamiento o caída del cabello
  • Retraso o lentitud en la curación debido a un sistema inmunitario debilitado
  • En los hombres, disfunción eréctil

La buena noticia es que hay varias cosas que puedes hacer para que tu sangre fluya. Prueba alguna de las siguientes:

Aumenta el ejercicio cardiovascular

Correr, montar en bicicleta o caminar puede ayudar a estimular la circulación, y lo mismo ocurre con los estiramientos antes y después del ejercicio.
Si fumas, intenta dejarlo o reduce el consumo. Fumar puede inhibir el flujo sanguíneo, destruir las paredes de los vasos sanguíneos y provocar la acumulación de placa en las venas.

Si tienes anemia, toma suplementos de hierro o come alimentos ricos en hierro

Cuando tienes un nivel bajo de hierro (o anemia), no tienes suficientes glóbulos rojos para hacer circular el oxígeno por todo el cuerpo. Habla con tu médico para ver si un suplemento de hierro es adecuado para ti, o incorpora a tu dieta espinacas, legumbres y carnes rojas ricas en hierro (siempre con moderación).

Cepilla tu cuerpo en seco

Antes de la ducha o el baño, prueba esta técnica para estimular el flujo sanguíneo: con un cepillo de cerdas suaves, cepilla suavemente tu piel con movimientos largos y ascendentes. Asegúrate de empezar por los pies y subir hasta el corazón.

Incluye más ácidos grasos omega-3 en tu dieta

Pescados como el atún, el salmón y las sardinas pueden ayudar a mejorar el flujo sanguíneo y son excelentes para la salud del corazón. Intenta comerlos de dos a tres veces por semana.

Usa medias de compresión y eleva las piernas

Elevar las piernas ayudará a trasladar la sangre a la parte superior del cuerpo. Por su parte las medias de compresión ejercen presión sobre los pies para ayudar a los vasos sanguíneos a impulsar la sangre a través del cuerpo hasta el corazón.

También pueden ayudar a reducir la hinchazón y pueden ser beneficiosos para las mujeres embarazadas, las que tienen diabetes o las que están de pie todo el día.

¡Esto es todo! Si quieres más consejos sobre cómo mejorar la circulación pásate por nuestra farmacia y te atenderemos encantados 🙂

10 consejos para unos ojos sanos

1. Come bien para proteger tu vista

Mantén tus ojos sanos con una dieta equilibrada. Consume muchos tipos de fruta y verdura, especialmente verduras de hoja verde como las espinacas, la col rizada y la berza. El pescado como el salmón, el atún y el fletán han demostrado que también ayudan a tus ojos.

2. Ponte en movimiento

¿Sabías que las personas que hacen ejercicio suelen tener un peso corporal más saludable que los que no lo hacen? El sobrepeso o la obesidad pueden suponer un mayor riesgo de padecer diabetes y otras afecciones que pueden provocar problemas de visión.

3. Habla si tu visión cambia

¿Ves borroso? ¿Entrecierras mucho los ojos? ¿Tienes problemas para ver las cosas? Informa a tu médico si notas algún cambio en tu visión.

4. Mantén alejados los gérmenes

Lávate siempre las manos antes de acercártelas a los ojos, sobre todo si te pones o quitas las lentes de contacto.

5. Protégete

¿Practicando tu deporte favorito? ¿Usando productos químicos? ¿Cortando el césped? Utiliza la protección adecuada para mantener tus ojos a salvo. Muchas lesiones oculares pueden prevenirse con mejores hábitos de seguridad, como el uso de gafas protectoras.

6. Ponte las gafas de sol

Los rayos del sol pueden dañar tus ojos. Elige gafas de sol que bloqueen el 99% o el 100% de la radiación UVA y UVB del sol. Y recuerda que nunca debes mirar directamente al sol.

8. Dale un respiro a tus ojos

¿Pasas mucho tiempo mirando la pantalla del ordenador, el teléfono o la televisión? Mirar una sola cosa durante mucho tiempo puede cansar tus ojos. Dale un descanso a tus ojos con la regla 20-20-20: Cada 20 minutos, mira a unos 6 metros de distancia durante 20 segundos.

9. Di no al tabaco

¿Sabías que fumar es tan malo para los ojos como para el resto del cuerpo? Fumar puede ponerte en riesgo de padecer algunos problemas oculares bastante graves, que pueden conducir a la ceguera.

10. Habla de ello

¿Hay alguien en tu familia que tenga problemas con los ojos? ¿No estás seguro? Pregunta. Hablar de la salud ocular con tu familia puede ayudaros a todos a manteneros sanos.

 

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